Santa Sofía
Estoy en el gran patio de la mezquita ?Aya Sophia? (la famosa Santa Sofía de los bizantinos), sentado bajo las ramas de un plátano venerable, ante una mesilla en la que humean dos tazas de café, y aspirando el perfume de sándalo de un rosario musulmán que acabo de comprar á un mercader sirio.
á mi lado está Nazim-Bey, joven capitá