El Sélamlik
Desde el kiosco destinado al cuerpo diplomático, contemplo el más asombroso de los panoramas que ofrece Constantinopla.
En el horizonte, el mar de Mármara une su azul intenso con el azul del cielo, blanqueado por el sol, y extiende la corriente del Bósforo entre la ribera asiática, cubierta de bosques y palacios, y la ribera europ