revelaciones de una hora sentimental.
Por qué lloras, Ana María?
Al son de esta pregunta, hecha con varonil y cari?oso acento, se estremece la joven y trata de esconder su pesadumbre; pero Manuel Velasco, sorprendido de hallar á la ni?a de Ramírez tan afligida y llorosa, en la gran sala del laboratorio, se acerca dulcemente con una noble expr